Hemos estado visitando Angoulême en nuestro día libre. Esta antigua ciudad, que data de la ocupación romana de la zona, es un lugar tranquilo y bonito, con preciosas calles llenas de encanto y edificios encantadores.

También es la capital europea del comic, donde se celebra el festival anual dedicado al noveno arte. También cuenta, como no podía ser de otra manera, con un museo dedicado a la bande dessineé que es una visita que tengo que recomendar vivamente. Se trata de una instalación en la que el tratamiento del espacio y la iluminación es primoroso y que deleitará al aficionado con la exposición de innumerables originales. Personalmente he pasado uno de los momentos felices de mi vida al poderme parar a contemplar tranquilamente y sin prisas un original de Robert Crumb. El museo cuenta con una librería de venta al público que es una de las mejor surtidas que he tenido la suerte de ver.

Desgraciadamente no dejan tomar fotos en el museo, así que solo puedo poner las que he tomado en la ciudad, en la que se ven un par de murales de la treintena que la adornan.