¡ A pincharse!

A última hora y sin cita previa… En fin. Ya aprenderé…   

Mi navaja

Hace muchos años, tendría yo unos 12, un chófer del autobús del colegio me regaló esta navaja. Él se la había encontrado al limpiar entre los asientos. Torpemente, le grabé mi nombre con un compás. Desde entonces, me ha acompañado a todos lados. Algunos de esos lugares han sido bien inverosímiles. Nunca me ha fallado…

Me voy!

Pasaré 85 días en Ecuador. Pensaré. Me concentraré. Viviré un poco y volveré como nuevo.