COMIDAS

Sé que este tema es controvertido así que me propongo zanjarlo con la menor cantidad de palabras posibles.

La comida china es, en general, suculenta, rica, los ingredientes suelen ser frescos y la preparación primorosa. Y, como siempre, es cuestión de gusto, de fortaleza de estómago y de capacidad de saltar el escalón cultural el hacerse a ella.

Imagen http://www.leireruizfoto.com

Pero China, amigos, es muuuuy grande. Y lo que en una ciudad es una gastronomía ocurrente, confortable, nueva e interesante para nuestros paladares de gringuitos acostumbrados a la comidita de mamá, en otra puede tornarse un infierno de especias repetitivas, escasa higiene, productos quizá no demasiado frescos y platos insípidos, grasos en exceso y, en general, difíciles de digerir. Afortunadamente, al ser Cangzhou una ciudad enclavada en una zona de una relativa influencia musulmana, podemos encontrar muchos locales en la calle que sirven comidas más suaves, que maltratan menos nuestras papilas ya tan cansadas y nuestros vientres extenuados.

La comida es muy barata y los productos, que pueden encontrarse realmente frescos y económicos en un mercado tradicional cercano a nuestro domicilio, nos dan, en ocasiones la oportunidad de cocinar en casa y de cuidarnos un poco. Aún así en los casi dos meses que llevo en este país he perdido unos 6 kilos y mi figura luce algo más estilizada. No es mala ganancia. Veremos lo que pasa a la vuelta de un año.

Anuncios